Tu reporte de crédito cuenta la historia que los prestamistas consultan para entender cómo has manejado tus obligaciones. No es lo mismo que tu puntaje: el reporte contiene la información que puede influir en ese número.
Empieza por tus datos personales
Revisa nombres, direcciones y empleadores. Una variación menor no siempre representa un problema, pero una dirección o identidad que no reconoces merece atención.
Revisa cada cuenta
- Confirma que la cuenta te pertenece.
- Compara el balance, el límite y el estado de pago.
- Identifica pagos tardíos o cuentas en colección.
- Anota cualquier dato que parezca incompleto o incorrecto.
Compara los tres burós
Equifax, Experian y TransUnion pueden mostrar información distinta. Por eso una evaluación completa necesita los tres reportes, preferiblemente obtenidos el mismo día.
Un dato negativo no se elimina solo por ser negativo. Para disputarlo debe existir una razón basada en su exactitud, integridad o posibilidad de verificación.
Qué hacer si encuentras un posible error
Guarda una copia del reporte, identifica el buró que muestra la información y reúne documentos que respalden tu posición. Explica con precisión qué dato consideras incorrecto y por qué. También puede ser necesario contactar a la empresa que proporcionó la información.
Si una cuenta no te resulta familiar, no asumas de inmediato que existe fraude: algunos acreedores aparecen bajo el nombre de su banco o administrador. Investiga el nombre y compara números parciales de cuenta antes de actuar.